JPEG es un formato de fotografía muy extendido con compresión con pérdida, desarrollado en la década de 1990, que reduce considerablemente el tamaño de los archivos de imagen. Es adecuado para la web, las redes sociales y el correo electrónico, pero no es ideal para un procesamiento posterior intensivo ni para guardar varias veces, ya que se producen pérdidas de calidad con cada guardado. Los niveles de calidad más altos minimizan artefactos como la formación de bloques y los bordes de color.
Categoría: Conceptos básicos de fotografía > 6. Formatos y archivos de fotografía ID del artículo: 6.2 Creado: mayo de 2026
Lo más importante en breve
- JPEG es el formato de fotografía más extendido: pequeño, compatible y listo para usar
- JPEG utiliza compresión con pérdida: con cada guardado se pierde información de la imagen de forma irrecuperable
- Ideal para: web, redes sociales y correo electrónico; no es ideal para un procesamiento posterior intensivo ni para guardar varias veces
Explicación
¿Qué es JPEG?
JPEG (Joint Photographic Experts Group) es un formato de archivo para fotografías digitales, desarrollado a principios de la década de 1990 por el Instituto Fraunhofer. La extensión de archivo es .jpg o .jpeg.
¿Por qué se desarrolló JPEG? Las primeras cámaras digitales almacenaban las imágenes sin comprimir (formato bitmap): una foto de 2 megapíxeles ocupaba aproximadamente 6 MB; en aquella época era un problema, ya que las tarjetas de memoria solo tenían una capacidad de 128–256 MB. JPEG resolvió este problema mediante una compresión drástica: la misma imagen ocupaba solo entre 250 KB y 2 MB.
¿Cómo funciona la compresión JPEG?
JPEG divide la imagen en bloques de 8×8 píxeles. Cada bloque se simplifica matemáticamente, por lo que los detalles finos y las transiciones de color sutiles se reducen o eliminan. En la mayoría de los casos, el ojo humano no nota esta simplificación.
Consecuencia: al guardar una imagen como JPEG, la información se pierde de forma irrecuperable; el original no se puede restaurar.
Niveles de calidad JPEG
La intensidad de la compresión se puede ajustar; la mayoría de las cámaras y los programas ofrecen niveles de calidad:
| Nivel de calidad | Tamaño del archivo | Artefactos visibles | Uso habitual |
|---|---|---|---|
| Bajo | Muy pequeño | Notables (formación de bloques) | Miniaturas web, imágenes de vista previa |
| Medio | Medio | Apenas visibles | Uso general, web |
| Alto | Más grande | Solo con una ampliación considerable | Impresión, archivado |
| Superfino | Grande | Prácticamente ninguno | Uso profesional |
El problema de la calidad JPEG: pérdida generacional
Cada vez que una imagen JPEG se abre, edita y vuelve a guardar, se produce una nueva pérdida de calidad. Después de varios guardados, la calidad puede empeorar de forma apreciable.
Solución: editar las fotos siempre en un formato sin pérdida (TIFF, RAW) o como objeto inteligente; guardarlas como JPEG solo al exportarlas definitivamente.
Artefactos JPEG habituales
Si la compresión es demasiado intensa, aparecen alteraciones visibles:
- Formación de bloques: la imagen parece estar dividida en bloques de 8×8 píxeles
- Bordes de color (Ringing): los bordes claros aparecen rodeados de bordes oscuros
- Desbordamiento de color: los colores intensos se desbordan hacia las áreas adyacentes
Estos artefactos aparecen especialmente en bordes con mucho contraste (p. ej., texto y líneas nítidas) y apenas son visibles con una calidad JPEG alta.
¿Cuándo es JPEG la opción adecuada?
JPEG es ideal para:
- Fotos para la web, redes sociales y correo electrónico
- Fotos que no se vayan a someter a un procesamiento posterior intensivo
- Fotos cotidianas, instantáneas
- Cuando el tamaño del archivo es importante
JPEG no es ideal para:
- Un procesamiento posterior intensivo (→ es preferible RAW o TIFF)
- Fotos que se guarden o editen varias veces
- Producciones de impresión profesionales
- El archivado de imágenes originales
Consejo práctico
Quienes necesiten utilizar JPEG en la cámara deberían elegir el nivel de calidad más alto (Superfino o Fine). La diferencia en el tamaño del archivo es insignificante con las tarjetas de memoria modernas, pero la diferencia de calidad es relevante, especialmente si más adelante la imagen se va a editar. Y algo más: no guardes nunca las imágenes JPEG varias veces; es preferible conservar el original y exportar únicamente copias.